

Caminando desde la
Giralda, este reclamo publicitario de una fábrica de guitarras, sorprende a todo aquel que entra en
el barrio de Santa Cruz, admirando algo más que sus angostas callejas.
Un pajaro quiso ser cruzar en el mismo momento en que el "anuncio" era inmortalizado.
Es la imagen más "Andaluza" que he tomado nunca: la silueta perfecta y atractiva de una guitarra española, contra el cielo claro de una tarde primaveral, un pequeño gorrión, que entre canto y canto revolotea por Sta. Cruz, y las rejas del balcon, en el que unos claveles asoman timidamente, parecen imitar las peinetas de las niñas en la Feria de Abril.